
El pasado mes de enero se produjo un hecho que puede cambiar la historia del golf en Venezuela, aunque viendo quien manda por allí esta afirmación puede ser prematura e incluso un poco presuntuosa.
Para los que estén un poco despistados les recordamos que el mandatario, jefe, presidente o como a él le gustaría que le llamaran: dueño y señor de Venezuela, no es otro que Hugo Chávez, sí señor, el que provocó la famosa frase de: ¡Porque no te callas!
Este dictador ha hecho lo que mejor sabe hacer en estos casos, subirse al carro del ganador. Después de hartarse y jactarse de decir repetidamente que el golf es un deporte de señoritos y de burgueses, lo primero que dijo al conocer la noticia sobre la victoria de su paisano fue: “Le ganó a todos los gringos” o “…además es un negrito, se parece a Barack Obama”, para rematarlo con un “así jugaba yo al golf en Sabaneta (su pueblo natal)”.
Hay que tener mucho morro para decir todo eso después de haber cerrado seis campos en los últimos siete años, dejando solamente diecisiete campos de golf activos en Venezuela, de los cuales únicamente dos son públicos.
A eso hay que añadir las continuas amenazas de expropiación que sufren algunos campos de clubes privados, con lo que también ha conseguido paralizar las inversiones privadas en este sector y a su vez impedido la construcción de nuevos campos.
De hecho, si Jhonattan Vegas quisiera empezar a jugar hoy al golf, no podría, ya que el campo donde él empezó es uno de los varios que nuestro amigo Chávez ha cerrado o expropiado.
¿Qué dice Chávez al respecto?: No soy enemigo del golf, compadre. Yo lo que estoy en contra, repito, es de que haya un grupo de personas muy ricas que tengan allá, en el corazón de Caracas, no sé cuántas hectáreas, casi cien hectáreas, cincuenta hectáreas de campos de golf. En casi en ninguna ciudad del mundo hay campos de golf dentro de las ciudades, e insistió en que ese tipo de instalaciones están en las afueras de las ciudades.
No se puede ser más ignorante.
Olvidémonos de este impresentable y recordemos al verdadero protagonista de esta historia, Jhonattan Vegas, un joven jugador de veintiséis años, que como dijimos antes, se convirtió al ganar el Bob Hope Classic, en el primer jugador venezolano que gana un torneo de golf profesiónal en el circuito de la PGA, o sea, en el considerado mejor circuito de golf del mundo.
¿Y saben que dijo en la entrevista que le hicieron después de la victoria?:
“Una de las cosas que aspiro hacer es llevar ese deporte a la gente y que la gente comience a conocer mucho más al golf” y “Nuestra institución como país no ha hecho absolutamente nada por crear un sistema donde cualquier niño en la calle pueda venir a pegarle a las pelotas de golf, a aprender de golf… Vamos a ver si de aquí en adelante cambiamos ese paradigma”.
Igualito que el “otro” venezolano.